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Calor por rayos: Física: La expansión de energía en espacio caliente afecta primero a los cuerpos duros, (hombre, techo, paredes, suelo, muebles, etc.) La diferencia entre el techo y el suelo en una habitación de altura normal es de apróx. 2°C., sin circulación del aire. Se difunde hacia las paredes y así elimina la humedad, que es responsable de la aparición del salitre, de que el encalado y la pintura se desconchen, y además de que aparezcan manchas de moho en las paredes, textiles y/o papel. ¡Con esta calefacción, los hongos de moho tienen los días contados! No obstante, se mantiene, por supuesto, la humedad del aire necesaria para la respiración. El efecto de bienestar empieza con 19°C., porque los receptores de la piel reaccionan más temprano al calor por rayos. El calor por rayos puede influir positivamente en caso de síntomas de reumatismo, alergias y otras enfermedades.
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Calor de convección Física: El transporte del calor por corriente calienta en primer lugar el aire, que por su aumento de temperatura tiende a subir; arriba se enfría, "se cae", y vuelve a izarse recalentado de nuevo. Al mismo tiempo, se agitan en el aire polvo, bacterias e incluso polen. La diferencia entre techo y suelo en una habitación de altura normal es de hasta 12°C. Seca el aire un aire demasiado seco puede producir dolores de cabeza, resfriados u otras reacciones alérgicas respiratorias. Las paredes mantienen la humedad. Por lo tanto, los daños causados por la humedad continúan a la orden del día. Se crea el mejor clima para la proliferación de hongos de moho (calor y humedad). Se comienza a sentir el calor únicamente a partir de apróx. 21°C., pero de calor de bienestar nada de nada... Repercute negativamente en todas las enfermedades causadas por la humedad, y también en las de carácter respiratorio.
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